viernes, 30 de enero de 2009

una de miiedo!

Por fin había llegado. El día en el que se iban una semana al campo, sin padres, pudiendo hacer lo que quisieran, divirtiéndose. Salieron en bus a las 10:00, para estar allí a la hora de comer. Eran 5 personas, la verdad bastante diferentes entre sí. Durante el trayecto hicieron muchas cosas, pero había una que erala más importante: reírse hasta más no poder.

Llegaron a las 14:00, pero el viaje se les pasó rápido a todos, bueno, a casi todos. Había estado ausente durante todo el camino, pensando en la discusión que tuviera con su madre antes de salir. Le dolía estar así con ella, y más cuando estarían una semana sin verse. Pensaba llamarla para habalr con ella y pedirle perdón.

Tuvieron que recorrer un pequeño sendero hasta llegar al que sería su hogar durante unos días. Una casita de piedra rodeada de un precioso prado verde con algunas margaritas. Para ellos era ideal, les extrañaba que no estuviera ocupada cuando la reservaron.
El interior era aún más acogedor. Lo primero que vieron al entrar fue una salita con tres sofás haciendo una U, y en el centro una mesita. A la derecha había una imponente chimenea de leña y justo en frente de la mesa, la televisión. Al lado de la chimenea un pequeño pasillito los llevaría a la cocina, pequeña pero les llegaba. Unas escaleras de caracol hechas en forja y madera dirigían a 2 habitaciones, cada una con dos camas, pero para ellos se había añadido una más. Unas camas con los cabeceros metálicos y unas sábanas que les parecieron horribles. Había una tele en cada habitación y un armario. También una mesilla de noche se situaba al lado de cada una de las camas. Al frente un balcón de piedra y barandilla de metal se comunicaba con las habitaciones con unas puertas de cristal. Al asomarse vieron la parte de atrás de la casa y se sorprendieron del precioso estanque lleno de peces naranjas y rodeado de piedras. Unos bancos a su alrededor hacían de aquel el lugar favorito de una de las chicas, casualmente la que estuov ausente en el bus. Los baños, uno en cada habitación, no eran ninguna maravilla pero era lo que menos importaba.

Petaron en la puerta. Era el dueño de la casa, que les dijo que había una fiesta en el pueblo, por si se querían pasar. Ellos asintieron encantados, menos una persona, que ya estaba en el estanque, inspeccionando el lugar y maravillándose cada vez más. El dueño les advirtió de que el bosque que había alrededor del prado no era un buen sitio para estar, ya que era muy fácil perderse. Les dijo que fueran por el sendero que siguieron al llegar y bajo ningún concepto por el bosque.

Llegó la hora de comer y calentaron unas pizzas en el horno de la cocina. Hablaron de lo bonita que era la casa y planearon la hora a la que saldrían para ir a la fiesta.

-Yo mejor me quedo en casa.-dijo la chica, con una aire de tristeza en la voz.

El resto de la gente le preguntó el porqué y ella contesto que era porque estaba muy cansada y quería descansar para disfrutar de la semana. Los demás la creyeron, pero esa no era la verdad. Estaba muerta por dentro, no se sentía a gusto con su vida, no se sentía a gusto con nada. Fue allí porque era algo planeado desde hace meses y no se iba a echar atrás. No paraba de discutir con su madre, ese fue el principal motivo de la pelea anterior al viaje. Le dijo que ya estaba harta de discutir todos los días y que era un alivio irse al campo porque así no la tenía que aguantar, entre otras cosas. Cuando cerró la puerta de su casa su madre estaba llorando. Pero ya tenía pensado lo que iba a hacer en el campo, pasarse horas sentada en os bancos del estanque, dando de comer a los peces y pensando.

Llegó la noche y una de las chicas le preguntó si prefería que quedara con ella. Le dijo que no, que se divirtiera, y lo mismo dijo a los demás. Cuando salieron encendió la tele y abrió una bolsa de pipas. En medio de la peli que estaba viendo, la señal de cortó y subió al balcón, que era donde estaba la antena. No se había producido ningún cambio y bajó para comprobar si había vuelto la imagen. Se encontró la tele apagada, qué raro, no se acordaba de haberla apagado. La volvió a encender y pudo ver que estaba desenchufada. Se sorprendió, porque estaba segurísima de que no había desenchufado la televisión. Lo primero que se le pasó por la cabeza era que le estaban gastnado una broma. Sí, eso era. Dijo que pararan ya de hacer la gracia, que no la tenía. Nadie contestó. Con mal humor, volvió a enchufar la televisión, pero no pasó nada. Subió a la habitación y la tele de cada una estaba desenchufada y tampoc de encendía. D repente sintió como alguein subía las escaleras. Corrió hacia ellas, pero no había nadie. De repente pasó lo que menos quería que pasara en ese momento: se fue la luz. Después de coger una linterna, oyó otra vez como alguien subía las escaleras. Esta vez era cierto, alguien subía a pasos muy lentos, pero como antes, no había nadie. La puerta de la habitación se cerró, dejándola fuera. Presa de miedo, corrió hacia el salón y de repente volvió la luz, y todas las teles se encendieron. La puerta de la entrada se abrió y ella corrió hacia la cocina, llorando aterrada. La puerta se cerró y se abrió y lo mismo hicieron todas las de la casa. Sólo podía llorar y pensar que aquella sería su última noche. Todo se cerró y se quedó en silencio. Se empezaron a oir carcajadas y de repente entraron sus compañeros. Corrió hacia ellos y, llorando, les dijo que quería volver a casa. Aquel día durmieron todos en el salón y, al día siguiente, volvieron a casa. Ella le pidió perdón a su madre y nunca más volvió a acercarse allí.
SeR]...

2 comentarios:

  1. Lo de los peces es una mariconada ENORME XD Me molo el detalle de las pipas pero neno que parece que soi una niña infeliz con miles de problemas autista xDDDDDDDDDD

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  2. weno neno si no te gusta le echas azucar yo lo ice con todo el esmero posible vale? esk neno :S

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