domingo, 4 de enero de 2009

El bosque

Ese lugar era especial. Un bosque, un hermoso paisaje verde lleno de árboles y hierbas en medio de la nada. Le gustaba perderse por allí muchas veces para relajarse y olvidarse de todas sus preocupaciones. Un sendero no muy marcado lo llevaría a su lugar favorito, una laguna llena de peces. Le parecía un lugar precioso donde pensar. Siempre llevaba un trocito de pan del día anterior para tirarlo al agua y que los peces comieran. Una manta era lo único que necesitaba para huir de ese mundo que tanto le atormentaba. Su banda sonora era el murmullo del agua y el sonido que emitían los arboles y algunos insectos.
Extendió su manta y se tumbó, cerró los ojos y dejó la mente en blanco. Se concentró en oír esos sonidos que producía aquel hermoso paisaje. El día era soleado y la temperatura allí era agradable, unos 20 grados. Sin tenerlo previsto se quedó dormido y cuándo despertó ya era de noche. Se apresuró a buscar el sendero qe le llevaría de vuelta a casa, pero había un problema. Todo estaba oscuro y no veía ningúna camino. Sería extraño que después de ese día soleado empezara a descender la temperatura y se levantara viento, pero así fue. Empezó a andar creyendo que el camino era por ahí, pero se dio cuenta de su equivocación cuando, después de una hora, no llegaba a ningún sitio civilizado.
El bosque que por la tarde era una maravilla de la naturaleza ahora se había convertido en lo más aterrador para él. Por fin divisó un claro y se aproximó corriendo hacia él. Cuando llegó se topó con lo que menos esperaba encontrarse allí. Una estatua coronaba el centro del claro. Era de mármol con un color blanco que se resaltaba con la luz de la luna. Representaba una mujer con unos rasgos que hacían de la estatua la más hermosa que había visto. A su pie había una inscripción en una placa que parecía de una plata desgastada con el paso del tiempo. No paraba de preguntarse qué hacía esa estatua ahí, una estatua que parecía muy cara, una estatua que cualquier museo, plaza o mansión envidiaría. Se dispuso a aproximarse hacia ella. De cerca parecía mucho mas bonita y mucho más imponente. Se agachó para ver mas de cerca la placa y leyó el texto que se encontraba tallado en ella. Se sorprendió. Lo que ponía era . . .
[este relato no tiene final, utilizad vuestra imaginación]


SeR]...

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